CoronaVirus golpista

CoronaVirusGolpista

Un virus es un organismo capaz de reproducirse solo en el seno de células vivas utilizando su metabolismo. Por otra parte, el metabolismo es el conjunto de reacciones químicas que efectúan las células de los seres vivos con el fin de sintetizar o degradar sustancias. Conviene aclarar los conceptos para entender a qué se enfrenta la humanidad en estos momentos y a qué se enfrenta, además, la sociedad española.

En plena lucha contra la pandemia global desatada por el COVID–19, asistimos en España a un escenario estremecedor con la oposición al Gobierno democrático rentabilizando la labor de la Parca. No es nada nuevo en una derecha radical reacia a aceptar los resultados de las urnas cuando no son favorables a sus intereses. Es una de las herencias recibidas de tiempos pasados a las que se resiste a renunciar.

Todos los países del mundo, TODOS, se enfrentan a una situación inédita en la historia moderna como pueden. Todos los gobiernos del mundo, TODOS, se han visto desbordados por una pandemia desconocida, sin referentes médicos, que amenaza a toda la población sin distingos. Todos los gobiernos, TODOS, nacionales o regionales, hacen lo que pueden, con los medios que pueden, para combatir al enemigo global.

La respuesta de los diferentes países va encaminada a salvar vidas humanas en primer término, con la salvedad de aquellos dirigentes que priorizan la salvación de la economía. En eso, en anteponer la economía a la vida, están Trump, Bolsonaro, Boris Johnson, Wopke Hoekstra y otros de la cuerda neoliberal a la que están uncidos Casado y Abascal. Ambos engendros patrios no han abierto la boca para exigir a sus homólogos europeos algo de humanidad cuando han mercantilizado la situación en Italia y España.

Los partidos de la oposición democráticos se han sumado a la lucha contra el virus aportando ideas para mejorar en una guerra a muerte que entienden común con quien gobierna, sin siglas ni banderas, aparcando los réditos electorales. O, al menos, no estorbando: “Señor primer ministro, le deseo coraje, nervios de acero y mucha suerte. Porque su suerte es nuestra suerte”, dijo, tras aprobar el estado de alarma, el portavoz del mayor partido opositor de Portugal, de centro derecha civilizada.

Una se asoma a la ventana mediática y se avergüenza de ser española al contemplar con horror la actuación de la españolísima oposición, la de los medievales cruzados y los de Atapuerca, desde el minuto uno de la pandemia. Una lee y escucha en los medios de comunicación y las redes sociales a los seguidores de la aciaga y españolísima oposición y traza planes de exilio exterior para añadir al exilio interior en que nos encontramos. Porque dan miedo, además de vergüenza.

La oposición española practica una suerte de necropolítica sucia y abominable con el único fin de derribar a un Gobierno democrático porque no cree en la democracia, ni le importa la ciudadanía en general. Resulta terrible (de terror: terrorista) esta derecha que reproduce el virus dictatorial en las células vivas del Estado, degradando la sustancia democrática en un horizonte totalitario que anhelan ejecutar como ha hecho su admirado y envidiado Orban en Hungría.

Al tiempo que Vox y el Partido Popular hacen ladinas propuestas que tienen más que ver con un golpe de estado que con el ejercicio de la democracia, el monarca, el “Jefe del Estado”, guarda un silencio cuanto menos cómplice. Nada que ver con su encendido e incendiario discurso sobre la crisis catalana. Alguna mente malpensada pudiera pensar que no exige ante el coronavirus unidad a esa derecha montaraz por estar de acuerdo con ella. Como su padre.

3 comentarios el “CoronaVirus golpista

  1. Francisco dice:

    Siempre tocando lo que de verdad importa. El sistema capitalista revienta por todas sus costuras. Pensaba que era el planeta el que destruirían primero, o una revolución de las guerras provocadas y financiadas por ellos, hambrunas, migraciones desesperadas, o el uno por ciento de plutócratas insaciables, que tienen más riqueza que el resto, pero no, ha sido una pandemia de un microbio que fue el origen de la vida, y será el último en desaparecer de la galaxia. El ser humano como especie, un insignificante corto microsegundo que se creyó rey de la creación.

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  2. AJ dice:

    Buen artículo que he leído con mucho agrado y que, sin que me lo hayas pedido, lo he reenviado
    a unos pocos amigos que sé que lo van a leer con el mismo interés. Gracias.
    Salud

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  3. Pepe Flores dice:

    Excelente artículo.
    La derechona maldita en este país no tiene ni tendrá otra forma de actuar. Yo al menos no lo veré, seguro. Son así por genética mental. Lo han mamado en casa, lo sé bien. Sólo se quieren ellos, es ancestral. Les va en ello su supervivencia cómo especie odiosa que es. Además cuentan con la bendición eclesiástica desde siglos. Otros que son de la misma camada. Junto a una colaboración mediática obediente y de barriga agradecida. Y asombrosamente hay un sector del pueblo todavía muy servil y miedoso. Además de unas nuevas generaciones desnortadas y comodonas. En fin, una realidad social que me deja lleno de perplejidad.
    Ánimo y gracias por decir parte de la verdad.

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