Israel y los monstruos asesinos

Palestina

Según los evangelios, Judas, el apóstol judío cegado por el dinero, fue capaz de cambiar la vida del hijo de Dios por 30 monedas. El ADN judío, veintiún siglos después, sigue viendo beneficio para sus arcas en el sacrificio de niños, mujeres y ancianos palestinos y mostrando desprecio por la vida. El currículum israelita está plagado de recelos ganados a pulso que han provocado su persecución y expulsión, a lo largo de la historia, de muchos países por reyes, dictadores y gobiernos que usaron su oro y se horrorizaron ante los intereses exigidos.

La psicología no es mi fuerte, pero todo apunta a que Israel es un estado que ha sufrido el síndrome de Estocolmo identificándose de tal manera con sus genocidas hitlerianos que ahora son ellos mismos quienes superan a sus verdugos utilizando sus mismos argumentos, sus mismas tácticas, sus mismas justificaciones y su misma propaganda. El sueño de la razón produce monstruos y los dioses asesinos, acérrimos enemigos de todo raciocinio, han convertido a Israel en un estado de monstruosos asesinos.

El brazalete gamado de las SS que controlaron, disfrutando como psicópatas, los campos de exterminio de judíos gaseados y hacinados ha sido sustituido por el brazalete con la estrella de David. El pijama de rayas ha sido suplido por kufiyyas ensangrentadas. La Gestapo se ha reencarnado en el Mossad. Y Auschwitz o Treblinka son hoy Gaza y Cisjordania. El diálogo y la paz han sucumbido en una eterna noche de cristales rotos.

Un goebbeliano entramado judío controla el 95% de los medios de comunicación que sirven al mundo “civilizado” las noticias debidamente adobadas. El arsenal comunicativo, amén del nuclear, de los sibilinos y peligrosos rabinos, bombardea a diario los hogares globales justificando una indiscriminada matanza de inocentes, una guerra con un único ejército donde sólo un bando hace inventario de víctimas. No es una guerra, no, es una sangrienta cacería.

Desde la sinagoga emplazada en Wall Street, las operaciones financieras del lobby israelí proporcionan munición a los invasores de Palestina y mutismo internacional. Todo lo prostituyen, a todo ponen precio, todo lo venden, todo lo compran, todo manejando dinero ajeno, inhumano dinero del color de la sangre. El mundo comprado por la usura judía es un mundo cruel donde el verdugo, Israel, se presenta como inocente víctima.

¿A qué colectivo religioso se permite crear un estado usurpando tierras a sus históricos pobladores? ¿A qué colectivo se permite participar en competiciones deportivas fuera de las fronteras del continente en el que se asienta? ¿A quién se permite un genocidio sin condena, aunque ésta sea verbal? Sólo al que puede comprar silencios, complicidades y mentiras. El sionismo ha puesto en almoneda la moral, la ética, la conciencia y la decencia mundial.

Un fantasma arrastra cadáveres palestinos para advertir al mundo entero de que carece de entrañas. Un fantasma recorre el hardware de la aldea global con total impunidad levantando la sospecha de que el polonio puede estar agazapado debajo de teclados impertinentes. Así es Israel, un fantasma corpóreo que causa terror nada quimérico esparciendo sesos y vísceras de inocentes que luego limpiarán sus colonos para seguir apropiándose de lo que no les pertenece.

 

Anuncios

12 comentarios el “Israel y los monstruos asesinos

  1. […] es algo más, Israel y los monstruos asesinos,  Ya no tienen miedo, Gaza: el heroísmo de la gente común, Estulticia, Equidistantes: una […]

    Me gusta

  2. el malo dice:

    simpatia les tenia a los israelitas pero con esta masacre que estan cometiendo me queda claro porque los queria exterminar hitler.

    Me gusta

    • Verbarte dice:

      Lo de la ultroaortodoxia judía, como todos los fundamentalismos, es puro veneno que se vuelve letal cuando casi todo un pueblo lo consume ciegamente.

      Salud

      Me gusta

  3. Blas Serés dice:

    Léjos de mi el polemizar sobre algo en lo que etoy convencido estamos de acuerdo, dejo aquí una frase de Mahatama Gandhi que como tantas suyas mueven a la reflexión. “La mas atroz de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente buena”, silencio planetario, no tan solo de los judíos que puedan discrepar, de mi, de mi vecino, de mis instituciones, de la “comprensión” de los medios de comunicación, de la ONU, del gendarme mundial y valedor de Israel, los USA, silencio y complicidad culposa.
    Un cordial saludo Veb.

    Me gusta

  4. De acuerdo en todas las acusaciones contra Israel, aunque me resisto a creer que todo el mundo en Israel apoye la masacre que su gobierno está llevando a cabo en Gaza. De todas formas, no creo que haya que meter a todos los judíos en el mismo saco. Habrá miles de judíos en todo el mundo a los que les repugne lo que está pasando; habrá montones de judíos que lo son por ascendencia familiar, pero que no siguen precepto religioso alguno, igual que millones de cristianos (yo lo soy porque nadie me preguntó si quiería bautizarme) e igual que habrá musulmanes que tiemblan ante la posibilidad de caer bajo la sharía. Saludos.

    Me gusta

    • Verbarte dice:

      Sí, Benjamín, yo también tengo la certeza de que miles de judíos no comulgan con la barbarie, pero su silencio es clamoroso, cómplice. Hasta una cultura tan “patriótica” y aborregada como la norteamericana expresó, muy minoritariamente, su rechazo a la guerra de Vietnam, cosa que no se percibe en la sociedad israelí.

      Por cierto, es hora de preguntarte si quieres seguir engrosando las estadísticas de la iglesia católica para que justifiquen sus demandas y prebendas en base a que la inmensa mayoría de los españoles sois católicos. No pudistes. en su momento, decidir sobre tu bautismo, pero en tus manos está apostatar si lo consideras conveniente. El trámite no es complicado y, te lo puedo asegurar, transmite una sensación muy positiva a quienes lo hacemos. http://apostatar.wordpress.com/como-apostatar-informacion-practica/

      Salud

      Me gusta

  5. Blas Serés dice:

    No hay tal síndrome de Estocolmo, una vez mas las palabras no tienen la amplitud para explicar razonablemente, el drama de una zona donde una parte importante de la población esta condenada a un nuevo Holocausto. No puede hablarse de Israel como autor de nada, es una denominación de una nación, eso no hace mas daño que la imposición de si misma, otra cosa es su gobierno fundamentado en el sionismo mas el dogmatismo religioso, seguro que muchos judíos no están de acuerdo en como actúa su gobierno, ni siquiera se plantean la conexión sionismo-nazismo de la cual hay cantidad de literatura, o mejor Wall Street-nazismo-sionismo, aquí radica el problema mayor en el gran negocio de la desestabilización, amén de pequeños problemas, siendo importantes, como Hammas o la muerte de los muchachos judíos, que sirven para desviar la atención y ver lo malos que son con tirachinas los palestinos.

    Me gusta

    • Verbarte dice:

      Israel es algo más que una nación y un gobierno. La cultura israelí, basada en el victimismo fundamentalista y en el poder del dinero como valores supremos, es una forma de entender la vida y el mundo transmitida de generación en generación de forma fundamentalista. Es indudable que muchos judíos, al menos unos miles, no estarán a favor de lo que su gobierno -y su pueblo- hacen, pero no se les vé manifestarlo ni en las calles ni en las urnas. La venda que estiran los rabinos sobre los ojos es demasiado tupida y el poco pueblo que públicamente se manifiesta lo hace sentado cómodamente disfrutando el espectáculo de los misiles cayendo sobre Palestina.

      Salud

      Me gusta

      • Blas Serés dice:

        Me trae multitud de pensamientos, incluso comparativas, por ejemplo el vídeo colgado en El País sobre el secesionismo catalán, en el un hombre muy mayor al que le preguntan sobre el tema, pone la mano de pantalla y no quiere opinar, el nacionalismo español lo coge como prueba de que en Cataluña la gente no se atreve a opinar, en este país hay cada día menos, pero todavía hay gente que vivió la asonada franquista que no se atreve a opinar de aquello que pasó ha tanto tiempo. Esto viene a cuento, me sirven las dos acepciones del ejemplo, por lo que en parte, nada explica todo, está pasando en Israel, hace un tiempo aún se veían manifestaciones contra la barbarie que provocan los diferentes gobiernos israelís, hoy esa barbarie se usaría tambien contra los manifestantes, tenemos pruebas filmadas o constatables de la barbarie e impunidad con que actúan los militares o extremistas judíos. Es verdad la venda religiosa de rabinos, que siendo extremistas pueden perfectamente pasar por normales en un país en que los ultraortodoxos pueden resucitar actuaciones que llevarían a Ramala, o cualquier otra ciudad del gueto palestino el destino de Gomorra, y si, habría algunos judíos sentados en primera fila de platea, disfrutando del espectáculo, aun con todo y encogido el ánimo por el horror visto, no creo sea justo culpabilizar a todo un colectivo, la madre de uno de los muchachos judíos asesinado y que algunos ponen, mentira, en el inicio de esta masacre, no lo merece.

        Me gusta

      • Verbarte dice:

        Como bien dices, hace años había manifestantes judíos en contra de las acciones de su gobierno. Hoy no los hay. No se puede hablar de X cientos de miles de judíos para condenar lo que están haciendo. Con toda seguridad, habrá miles que no merezcan ser metidos en el mismo saco, pero su silencio les hace cómplices. Su silencio y su miedo a sus propios compatriotas.

        He probado a buscar en Google “judios contra bombardeos en palestina” y otras frases similares sin haber encontrado noticias de manifestantes judíos en contra de la masacre en ningún lugar del mundo. Las que aparecen son de hace años, lo que indica que algo ha cambiado en los últimos años. Tanto silencio no puede obedecer más que a la complicidad o al miedo y en ningún caso está justificado.

        Salud

        Me gusta

Los comentarios están cerrados.