Deprimente España deprimida

circoLautrec

“En el circo Fernando” Henri de Toulouse-Lautrec. 1888. Instituto de Arte de Chicago.

Atrás quedó la navidad y las ilusiones han envejecido como languidece la esperanza y mengua la despensa, de ayer para hoy, sin llamar a la puerta. Este patio de vecinos, esta corrala, otea en el almanaque otras fiestas, otros desahogos momentáneos para sobrellevar carencias y desganas. Los carnavales ya se ensayan, bajo los puentes de las autovías se escucha la semana santa y las ferias de la siembra ya han elegido cartel y damas.

A codazos en el calendario se hacen hueco efemérides paganas que recuerdan su destino triste a las personas dentro y fuera de la corrala. Un día se recuerda la doble condena bíblica de la mujer a ganar el pan con el sudor de la frente y a parir con dolor, aun sin desearlo. Otro día se evoca que el sudor moja las frentes de todo el vecindario, un sudor, el del trabajo, que hoy funciona más como maldición que como derecho, tanto si se tiene como si es deseado. Y como colofón de fiestas y calvarios, como epílogo al mes de mayo, elecciones europeas con reflexión el veinticuatro.

Domadores de gaviotas azules y vendedoras de rosas coloradas ya visten sus ajadas galas con mil funciones a las espaldas. El espectáculo electoral, decadente y decrépito, asoma sus intenciones y amenaza con envolver la realidad bajo su embaucadora carpa al más sutil de los descuidos. Son los más vetustos ocupantes de la pista y vuelven a recurrir a intemporales proclamaciones y primarias, desgastadas magias que ya no ilusionan y apenas engañan.

Liberales conservadores y moderados liberales andan en internas disputas los unos y postulación de candidato los otros, moviendo cromos por encima del mantel y también por debajo. Elecciones para que la ciudadanía vote a quienes ejecutarán los programas de los ausentes, de aquéllos que sin constar sus nombres en papeletas de voto siempre ganan. Candidato, lista y programa, a cual más vistoso, a cual más paritaria, a cual más postizo, tres pócimas para simular democracia.

Los sondeos, vestidos al gusto de quien los paga, hablan de nuevo de tendencias, desgastes, subidas y bajadas, como parlanchinas cotillas redichas y taimadas. Los augurios manejan voluntades como charlatanes de feria que venden crecepelo a quienes carecen de calva, atribuyendo lo natural a la virtud de su ungüento. Sabe el bipartidismo que las encuestas arrastran votos, causa de su aderezo, a manos de sollastres experimentados, previo a su postrera difusión.

El lado diestro de la pista, a conservadores reservado, cuenta con Rosa Díez, burguesía vascocatalana y seguidores de Mariano. Necesitaba el PP un espacio en el extremo de la derecha para maquillar su reciente viraje y en Vox, ultras en disputa con lo más ultra del aparato, lo ha encontrado. A la izquierda, palpitan siglas mal entendidas y peor aprovechadas con IU en crecida torpemente administrada. Y entre ambos espacios, sonámbulo, el desorientado fantasma del PSOE pone urna a ver qué recoge.

Seis millones de parados, más de millón y medio de hogares sin trabajo, diez millones de pobres relativos, ocho de excluidos, trabajo temporal y precario mal pagado, la salud tasada, la educación secuestrada… La realidad no convoca a fiestas y anima al titubeo ciudadano, mil veces camelado, ante nuevas elecciones con viejas reglas y exigencias renovadas. Queda pues la calle, en cuyas oficinas y despachos se tramita el presente ciudadano, donde caminan cabizbajas ilusiones con el currículum bajo el brazo, y donde se aprende a mirar los contenedores con ojos necesitados.

Calle para desahogar, para festejar y también para el compromiso, la protesta y la alternativa. Elecciones trucadas, pero elecciones. El sistema solicita y ruega que no se vote, una actitud beneficiosa para él. Hay que extirpar el bipartidismo votando hacia otro lado, aunque sea con la nariz tapada. El espectáculo ha comenzado.

4 comentarios el “Deprimente España deprimida

  1. Araceli Cantero dice:

    Enhorabuena, Verbarte. No se puede escribir y describir mejor la auténtica realidad existente. ¡Qué impotencia!!!. Gracias por expresar el sentir de muchos/as que no sabemos plasmarlo como tu.

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  2. aj dice:

    Y yo digo que este es un artículo antológico. Pasen, vean y reflexionen. Gracias.

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