Ministerio de Sadismo y Psicopatía

tarjetaMato

Señora ministra de Sanidad y Asuntos Sociales:

¿Sabe usted lo que es y supone el cáncer? Yo lo conozco, desgraciadamente, porque ha mermado mi círculo de afectos personales en los últimos años y aún hoy se ensaña con una parte importante de mi realidad y de mis sentimientos. El cáncer no sólo mata a quien lo padece, sino que deja un rastro de dolor, ausencias y renuncias que afecta a todo el entorno humano del paciente, pero para entender esto hay que tener una mínima dosis de humanidad en el cerebro y el corazón. Permítame que dude de que usted disponga de ello.

Hasta que se hizo cargo de su Ministerio, la fórmula liviana para aludir al cáncer era “una larga y penosa enfermedad”, fórmula a la que usted ha añadido el adjetivo “costosa” demostrando una sensibilidad hacia los dividendos que no dispensa a los seres humanos. Usted no lo hace con mala intención porque tal vez piensa, cristianamente, que todo el mundo tiene su nivel de ingresos legales e ilegales o amistades Gürtel que le cubren sus gastos, pero no es así.

Para disfrutar de su nivel hay que estar ahí arriba, en la cúspide del poder, muy cerca del cielo que a usted, a buen seguro, le cerrará sus puertas. La inmensa mayoría de sus compatriotas no se pueden permitir gastar en medicinas ni la décima parte de lo que usted gasta en confeti, pero no se debe comparar la felicidad de sus hijos con las vidas del populacho, no sería justo. Usted se sacrifica y trabaja denodadamente para repartir de forma equitativa la sanidad pública entre empresas participadas por gente de su partido y otras que le agradecen a su manera los servicios prestados.

Al abrir cualquier botiquín doméstico, lo primero que se observa es una constelación de lágrimas desde que usted se entregó a la compleja tarea de satisfacer las exigencias de la industria farmacéutica. Recurrió la subasta de medicamentos en Andalucía, obligó al repago en las farmacias y ha sacado de la cobertura del sistema público medicinas que se han encarecido hasta un 200% gracias a su gestión. Los botiquines no alivian enfermedades desde que usted metió su ministerial mano en ellos, pero no se preocupe: su pueblo sabe sufrir y morir dócil y resignadamente.

¿Duerme tranquila por las noches, señora Mato? Seguramente sí. Usted se lo merece. Usted no es responsable del cáncer, no decide quién contrae leucemia, ni está en su mano tatuar la hepatitis en un hígado. Usted, simplemente, liga las posibilidades de curación a la disponibilidad económica. Si en su geografía humana queda algún desierto islote de conciencia donde arriben restos del naufragio sanitario que ha provocado, y éstos le incomodan el sueño levemente, siempre tendrá a mano un confesor de cabecera que haga amainar la tempestad con tres padrenuestros y un par de avemarías.

La sociedad, analfabeta y desagradecida, no la comprende y le reprocha que dificulte, y en muchos casos imposibilite, sus procesos de curación. La ciudadanía es consciente de que usted no provoca las enfermedades, pero sí acierta al pensar que es usted, por mandato de su partido, quien le hurta el antídoto y dilata el sufrimiento con sadismo político y psicopatía financiera. ¡Ay, la plebe ingrata! Cuídese de ella porque la razón desaparece de las personas ante la certeza de la muerte y ustedes están jugando con ella, con la muerte, a una ruleta rusa en la que el contribuyente pone la cabeza ante el cañón de la pistola y su gobierno aprieta el gatillo.

Aunque el lado oscuro de mi imaginación delira pensando que el desmesurado moreno que usted suele lucir pudiera ser el síntoma de un melanoma, mi cerebro y mis sentimientos actúan de inmediato rechazando de plano tan detestable fantasía. Sólo me queda el consuelo de pensar que bastante desgracia tiene usted con ser como es.

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17 comentarios el “Ministerio de Sadismo y Psicopatía

  1. madamebovary dice:

    Ella no provoca las enfermedades: su gestión e ideología, sí. Un abrazo.

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  2. Pedrolico dice:

    Magnifico artículo como siempre Verbarte. Enhorabuena.
    A la vista de lo que somos capaces de aguantar y la impotencia que me invade, me quedo con el final: El consuelo de pensar en lo desgraciados que son.

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    • Verbarte dice:

      Gracias. Triste consuelo es regar con lágrimas los rincones de la vida, pero sí, el aguante del pueblo español es de récord.
      Salud.

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  3. John Lessone dice:

    Y todavía les quedan 2 años más de legislatura…esto va a ser un suma y sigue si alguien no lo remedia. Y ese “alguien” somos TODOS los que estamos en contra de las barbaridades del gobierno. No puede ser que les dejemos lo de la “mayoría silenciosa” en bandeja mientras ellos siguen repartiéndose el botín y marchándose con las manos llenas, bajo la politica del “si no tienes dinero, no tienes derecho a nada”. Si no queda otro remedio, habrá que robar farmacias, comida, libros de texto, hacer trampas con el contador de la luz y el agua, etc, etc… Como reza el título de la película: “Haz lo que debas” (do the right thing).

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    • Verbarte dice:

      La capacidad de resignación de TODOS parece no tener límites. Al final, el personal traga con lo que le echen al grito de “manifestarse no sirve de nada”, “votar no sirve para nada” o “todos son iguales y por eso voto PP o PSOE”. En este país, pensar parece una actividad para extravagantes.

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  4. Manuel dice:

    Magnífico artículo, además de ser una mandada esta ministra a mi parecer debe de ser, ignorante, tonta del culo, cateta, desinformada, sin ninún tipo de interes por cultivarse ni leer, vamos una autentica nulidad, que está puesta en ese puesto como un florero, la verdad es que todavía no entiendo como alguien no se toma la justicia por su mano
    Salud.

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    • Verbarte dice:

      En este país, lo único que está permitido por la ciudadanía, y practicado y bien visto por los gobernantes, es tomarse la injusticia por su mano. El florero Mato, como otros ministros, ha publicado las prebendas de la industria y la empresa privada en el BOE.
      Salud.

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  5. jcromero dice:

    Cuando la sanidad se reduce a posibilidades económicas, se profundiza en las diferencias sociales. ¿Puede que sea el objetivo? ¡Es el objetivo! Aludes a la condición de cristiana de la señora ministra aunque bien pudiera extenderse a todo el PP puesto que el “humanismo cristiano” figura en su definición ideológica.

    Como siempre un texto magnífico preciso, contundente y magníficamente escrito.

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    • Verbarte dice:

      Precisamente ahora, va el Papa Paco y pilla con el pie cambiado a esta horda de adictos al incienso y las sacristías. Los camellos entran y salen por los ojos de las agujas cada vez con mayor facilidad.

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  6. lio garcia dice:

    no creo que la ministra desee la desatencion de ningun enfermo.Yo te deseo curacion y felicidad

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    • Verbarte dice:

      Pues ya se están negando a atender a inmigrantes y a ver cómo van a atender a quien no disponga del dinero suficiente para pagar los hostpitales cuando los privaticen. Hoy ya, con los repagos de medicamentos, son muchas las personas que no pueden pagarse los tratamientos a pesar de haber cotizado durante toda su vida. Las pensiones recortadas, la factura eléctrica hinchada y tantas otras cosas, impiden que las pensiones más modestas lleguen a fin de mes como tampoco llegan los salarios reducidos por trabajos temporales.

      Los únicos que se benefician de todo esto son la banca, rescatada con el dinero que debiera atender los derechos sociales, y las grandes empresas que defraudan, delinquen y donan al PP.

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    • Este país no tiene solución. dice:

      No hay peor ciego que el que no quiere ver…

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  7. Alvaro Calleja dice:

    No se puede decir mejor: “bastante desgracia tiene usted con ser como es”. Magnífico artículo. Bravo.

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  8. aj dice:

    Esa penosa y “costosa” enfermedad habrá reducido tu círculo de afectos y sentimientos, pero compruebo con gozo que no ha mermado ni una micra tu admirable capacidad de escribir.
    A pesar de la dureza de tus verdades, ¡qué generosa eres con la ministra!

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    • Verbarte dice:

      No es cuestión de ponerse a su altura y desearle lo que no deseo para mí ni para nadie. Bastante tiene con los espejos donde se mira a diario.

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