Aguirre, la caza y los talentos.

cazadora

La escopeta nacional vuelve a echar humo sobre la actualidad al tiempo que dispersa perdigones sobre la ética y la estética. La aristocracia se divierte con la pólvora desde los albores de la civilización y la nobleza española no deja pasar ninguna ocasión para apretar el gatillo en cualquier lugar, en cualquier momento, sobre cualquier pieza. No hace mucho, el nieto Froilán, a sus trece años, se disparó en un pie mientras practicaba tiro, según comunicó la Casa Real, o al limpiar las armas, según su aristocrático padre. El propio monarca distraía, poco después, sus problemas familiares y los de su reino destripando elefantes a tiros y no se sabe si dispensando algún gatillazo extra en la intimidad.

Ahora, Doña Esperanza Fuencisla Aguirre y Gil de Biedma, condesa consorte de Murillo y grande de España, experta en tiro político al ciudadano, anuncia que compaginará la trinchera política con un puesto de caza al reclamo en Seeliger y Conde, empresa experta en utilizar la imagen de personajes públicos para proyectar sus negocios. Seeliger, casualidad o no, se parece al apellido de John Dillinger, asaltante de bancos en los años 20, o a nombres de pistolas como Derringer o Luger. Casualidad o no, el segundo nombre de la empresa es Conde y cada cual lo hile como quiera. Esta empresa de cazatalentos utilizó a Urdangarín, para lo mismo que a Esperanza Fuencisla, y quedaron satisfechos con él a pesar de su fracaso en la cacería de talentos futboleros.

No es el primer caso en que una empresa ficha a una figura política con la filantrópica intención de aprovechar su imagen, sus contactos y sus relaciones con gobiernos para “ampliar mercados”, una inversión más barata y efectiva que la tradicional publicidad, comerciales de lujo para negocios multimillonarios. La condesa Aguirre ha aceptado la mamandurria privada sin soltar la mamandurria política. Seelinger y Conde han constatado su facilidad en el disparo sobre bandadas de funcionarios, manadas de sindicalistas, reatas de escolares, rebaños de enfermos y toda la fauna que se le ha puesto a tiro, incluidos sus propios compañeros de partido.

En cuanto a “talentos” es de suponer que el concepto sobrepasa sus habilidades, a tenor de la mediocre corte política de la que se ha rodeado en su reino madrileño: perfiles grises con evidentes deficiencias comunicativas pero de probadas dotes para el trapicheo político empresarial. Lasketty, Güemes, González y algunos más dan fe de ello. Esta bisoña cazadora de talentos disfruta descargando su arma contra los talentos españoles que estudian, investigan y se se refugian en Alemania o en cualquier otro país que aprecie el talento español. Ella aprecia talentos como el de Carromero, que volvió de su cacería cubana con dos piezas erróneamente abatidas. También disfruta ejerciendo de anfitriona de talentos como Adelson, en cuyo honor es capaz de vaciar el cargador sobre la ley.

Con la autoridad que le confieren su árbol genealógico y el calibre de su escopeta, esta accidental funcionaria de turismo practica exactamente lo mismo que, según ella, hacen los galenos al alternar las consultas públicas y las privadas. Su sangre azul y su carencia de vergüenza, le evitan el mal trago de ponerse colorada a la hora de defender que ella sí puede conpatibillizar su cargo de presidenta de un rebaño político con el de cazadora de talentos y de fortunas. La puerta giratoria, la doble moral, la doble contabilidad, el doble de beneficio, la doble Esperanza.

Un bardo cazador como Miguel Delibes propuso, en su libro Los santos inocentes, una forma directa y expeditiva de acabar con los abusos sobre el pueblo llano de la élite cazadora. La escena fue interpretada en el cine por un Paco Rabal, genial y comunista, que izó al señorito Juan Diego, genial y comunista, hasta la copa de un árbol similar al que solía utilizar para el reposo su amada y cazada Milana. ¡Quiá, quiá, Milana bonita!

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4 comentarios el “Aguirre, la caza y los talentos.

  1. […] no se les presta la misma celeridad en la concesión del tercer grado que la ofrecida a ese talento descubierto por Aguirre, ¿de qué  igualdad y justicia nos hablan? Y aún tendremos la osadía, en esta monarquía […]

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    • Verbarte dice:

      Ciertamente, la justicia española tiene demasiadas varas para medir y un agujero en la venda de sus ojos que le permite seleccionar a quienes participan de las mieles del poder.

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  2. Rafael dice:

    Vamos como el Beckham con el madrid, sólo que esta señorraca lo unico que tiene de talentos es los de metal, que contrapone en la balanza frente a la salud,educación,vivienda, igualdad, justicia,,,
    Gracias y un saludin.

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  3. aj dice:

    Una vez más lo digo, lo repito y lo proclamo. Verbarte es un lujo. Un auténtico lujazo.
    No se puede hacer mejor su labor de observar, pensar y comunicar. Esta mujer es un rayo, un rayo de luz. Hay que descubrirse ante lo que escribe. ¿Qué más se necesita
    para admirar este volcán de ideas? Enhorabuena.

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